El hombre beta contemporáneo [Explicación detallada]

«¿Qué significa cuando un hombre se enamora de una cara radiante al otro lado de la habitación? Puede significar que tiene algo de trabajo que hacer en su alma. Su alma es el problema. En lugar de perseguir a la mujer y tratar de aislarla a solas, lejos de su marido, necesita ir solo, tal vez a una cabaña de montaña, durante tres meses, escribir poesía, navegar en canoa río abajo y soñar. Eso ahorraría muchas dificultades a algunas mujeres.»

—Robert Bly, Iron John: A Book About Men

Al referirnos al hombre «ß» (beta) no nos referimos a unas características fisonómicas particulares. Nos referimos a una aglomeración de deficiencias que, más allá de convertirlo en un tipo «infollable», conforman los cimientos de un camino de «el fracaso permanente». Este camino está guarnecido de ilusión e incongruencia en todos los aspectos de la vida de nuestro sujeto «ß». La ilusión y la incongruencia extienden sus raíces debajo del carácter del hombre «ß» y se nutren de una personalidad caracterizada por:

  • Autoestima vacía. (Carencia de amor propio).
  • Déficit de propósito. (¿Por qué y para qué estoy vivo?).
  • Déficit de motivación e inspiración. (Vigorizado por la carencia de propósito).
  • Escasez de intención en la consecución de sus objetivos. (Apatía generalizada).

Martin Heidegger, uno de los filósofos alemanes más influyentes en la filosofía contemporánea, acuña un término: «existencia inauténtica» en uno de los libros filosóficos más importantes del siglo XX: «Ser y tiempo» (Sein und Zeit; 1927).

Entendemos «existencia inauténtica» de la siguiente manera: aquella «Dasein» (existencia) que busca distracción y escape en modalidades inauténticas como la curiosidad, la ambigüedad y la charla ociosa. Una definición perfecta para nuestro sujeto «ß», aquel “hombre” carente de virtudes aristotélicas como la valentía, el respeto de sí mismo, la magnanimidad, la magnificencia y el autocontrol. 

La «existencia auténtica», por otro lado, se manifiesta cuando el individuo, en este caso, un «Hombre no-beta», presta atención a su «llamado de conciencia» para cumplir el potencial de ser él mismo; estaríamos hablando de un «In-der-Welt-sein» (Ser en el mundo) orientado hacia la realización de sus posibilidades. Es así como el Dasein inauténtico falla, es decir, nuestro hombre «ß» falla al no realizarse según sus posibilidades. El hombre «ß» vive una existencia pasiva, un grito silencioso de desesperación indistinguible de aquella materia inerte, carente de vida.

Nuestro sujeto beta carece de vida, carece de energía potencial para desarrollar sus posibilidades. Todo lo contrario a un «übermensch» (superhombre) Nietzscheano; un superhombre cargado de energía potencial, una energía que le ayuda a aumentar la velocidad con la que viaja hacia una dirección determinada (consecución de sus objetivos). Un superhombre es aquel capaz de moldear sus impulsos dionisiacos innatos en una nueva, potente y noble fuerza que le hace vigorosamente tenaz y valiente.

 Nuestro sujeto «ß» si quiere transmutar su patética existencia y convertirla en una narrativa «Apoloniaca» en dónde él encarne las virtudes del dios Apolo: belleza, perfección, armonía, equilibrio y razón; entonces debe renunciar, e incluso, llegar a odiar aquel sistema de creencias que determina su conducta de patético «ß».

¿Cómo?

  • Destruye aquello que crees ser y vuelve a nacer, es decir, a reconstruir tu carácter desde cero. (El carácter se compone de hábitos).
  • Agradece que tienes la oportunidad de cambiar y perdónate a ti mismo por haber sido un maestro mal guiado.

Es un proceso de «quitar», no de «agregar».

No necesitas algo más.

Necesitas quitarte los pesos que llevas contigo desde hace años.

Es tiempo, ahora, de soltar toda la mierda y mejorarte.

Es el momento perfecto para «ir solo, tal vez a una cabaña de montaña, durante tres meses, escribir poesía, navegar en canoa río abajo y soñar.

[La mentira del "amor"] Superviviente de relación tóxica: ¿qué significa «relación amorosa sana»?

“El amor buscado es bueno, pero si se da sin buscarlo, es mucho mejor”. Noche de Reyes; William Shakespeare.

Estoy completamente en contra de Shakespeare (teniendo en cuenta que se duda de la legitimidad de sus escritos, yo no dudaría de la falsedad de esa frase). Pero la cuestión aquí no es si Shakespeare plagió o no plagió; la cuestión es la siguiente: por experiencia propia sé, y puedo asegurarlo con toda seguridad, que si no buscas el "amor", el "amor" jamás llegará a ti. 

Erasen los años 2000… Yo había crecido toda mi vida pensando que "si el amor se da sin buscarlo entonces es mucho mejor". Luego, por supuesto, me encontré con la realidad: durante esos años tenía una novia, la cual había "esperado" "sin buscarla", y como resultado me mostraba tremendamente necesitado en la relación: "cariño, ¿dónde estás?" "¡buenos días mi amor!". Ya saben. Le enviaba ese estilo de mensajes. Por supuesto la cosa acabó con rosas y en boda. No. La tipa me faltaba el respeto siempre que podía: hablaba con otros en términos sexuales frente a mí, me mandaba a hacer quehaceres… ¿Y todo por qué? Porque era mi única opción. Porque no tenía a nadie más. ¿Cómo iba a dejarla? Sin ella no tenía nada. Tendría que esperar dieciséis años más para "encontrar el amor sin buscarlo". Menuda tontería. Obviamente asumí mi rol de hombre, decidí tener respeto por mí mismo y rompí con ella. Ella quiso continuar con su abuso e intentó denunciarme (le gustaba tener un perro a su lado). Al final todo resultó bien y me empujó en una dirección que cambiaría mi vida amorosa y me forma de ver las dinámicas hombre-mujer para siempre: aprendí exactamente qué significa tener una relación. Y, para ser sinceros, era completamente diferente a lo que mi mente había estado expuesta hasta ese momento.  

Es muy probable que alguna vez hayas tenido una relación (o varias). No importa si eres hombre o mujer. Quizás hayas pasado por un periodo de dolor durante o después de esta. El problema no radica en los síntomas: peleas, discusiones, enfados o celos. El problema radica en la fuente de dichos comportamientos. Estos comportamientos vienen de la fuente «egótica» y dolorosa del miedo: yo tenía miedo a perderla (era mi única opción), tenía miedo a quedarme solo, tenía miedo a no volver a "enamorarme" de nuevo, tenía miedo a no volver a tener sexo…

El miedo hace que el «ser» pierda el enfoque. El camino se nubla de la verdad: «soy abundante, tengo los recursos internos para conseguir lo que quiero y tomo acción de forma pro activa porque confío en mí.»

Mucha gente podrá decir: «tan sólo deja que suceda» «hay una persona para todos»; sí, pero ¿qué pasa si esa persona tiene heridas emocionales abiertas? ¿cómo sabes que estás estableciendo una relación con la persona correcta? ¿Es, acaso, por un razón «esotérica», una fuerza «invisible a los ojos» que hace que las cosas «sencillamente sucedan»? No. Déjame decirte algo antes de continuar: «La naturaleza ama el coraje». Déjame repetir eso: «La naturaleza ama el coraje». Esto es, acción. Hay que actuar. Aún no hemos trascendido al plano de lo no-físico por lo que aún hay que movilizar el cuerpo. No niego la existencia de una fuerza unificadora y conciliadora, pero recuerda para siempre lo siguiente: esa fuerza ama el coraje y la acción; la voluntad y la intención es lo que mueve al mundo. Tan solo hace falta fijarse en los grandes pensadores e innovadores de la historia: todo empieza con un pensamiento y empieza a materializarse con una acción.

«Sólo veo aquello que llevo dentro»; «Sólo atraigo lo que soy». Aquello que me condujo a mi proceso de sanación fue la práctica espiritual. El dolor y la culpa se acumulan con el tiempo generando lo que el autor Eckhart Tolle denomina: «cuerpo del dolor»; este «cuerpo del dolor» genera cargas pesadas y desgastantes en forma de pensamientos rumiantes o repetitivos (resistencia interna)… ¿Alguna vez te has preguntado por qué te sientes cansado siempre?

Puedes intentar que el "amor" se dé sin buscarlo, pero te encontrarás con tu cuerpo del dolor interno y ese cuerpo del dolor generará necesidad y discusiones y peleas (los síntomas anteriormente mencionados).

Empieza por limpiar tu «cuerpo del dolor» con la práctica meditativa. Esa es la única forma de poder ofrecer algo de valor a la otra persona. Sin eso no tienes nada. Sin eso seguirás creando problemas. Sin eso seguirás sufriendo. Sin eso seguirás necesitado de amor. No esperes que «el amor sea bueno sin buscarlo". Busca el amor dentro de ti ferozmente. Esfuérzate por encontrar dentro de ti aquello que necesitas de otras personas. Cuando llegue el momento en el que tengas dentro de ti más de lo que necesitas de la otra persona entonces podrás decir: «ahora puedo recibir porque soy capaz de dar».

¿Qué es la meditación? [GUÍA COMPRENSIVA]

Es la base del desarrollo personal; existen miles de «técnicas sencillas y agradables» para ello y, a diferencia de aquello que la vasta cantidad de personas hacemos, comenzar a meditar implica empezar a agradecer por estar aquí. Así que, ¿qué es la meditación? Agradecer por respirar. Agradecer por tener sangre corriendo a chorros por nuestras venas. Agradecer por saber que el amor es un estado conciencia que tiene sus raíces en el alma de la persona. Agradecer por saber que a partir de ahí es desde dónde emerge nuestro amor dando así frutos a las personas que nos rodean, nutriéndolas de cariño, aprecio, compresión y compasión.

Durante los días de la semana, según la persona civil que atiende a la narrativa socioeconómica actual, cuesta más encontrar esa motivación intrínseca de la que habla el autor Daniel H. Pink en su libro titulado «La sorprendente verdad sobre qué nos motiva», pero más  allá, en el trasfondo de la psique del buscador de la verdad reside aquel «no-impulso» espiritual que le motiva a estar aquí, ahora, leyendo las palabras de un asesor que procura formular un argumento lo suficientemente lógico como para acallar al escéptico que todo ser humano lleva instalado como mecanismo de defensa; el lector, tú, si es precavido y recatado en su lectura pronto se encontrará a sí mismo realizando un sutil sadhana, intentando satisfacer la necesidad del ego espiritual que busca desmantelarse a sí mismo para encontrar dentro de sí un «übermensch» nietzscheano.

La meditación, más allá de verse reducida a una simple reflexión, consiste en sentarse y observar los pensamientos, regresando, así, al hogar, a la casa, a una casa la cual ni los rayos podrán azotar partiéndola en dos, ni la lluvia de pensamientos e insultos que proyecta el mundo externo será capaz de arrancar de su estructura la ecuanimidad y quietud que la caracterizan. Gracias al conocer de este nuevo hogar sabremos siempre dónde guarecernos, porque los encantos que este mundo nos ofrece no sólo nos atrapan invitándonos a experimentar lo más exquisito del mundo perceptible y sensorial, sino que también, a su vez, nos atrapan sus desgracias y aflicciones

Y es justamente en estas situaciones en las que reconocer aquel hogar vuelve a otorgarnos el júbilo y la sensación de significado cuando ese hogar nos recuerda la presencia inesperada de un huésped divino al tocar éste nuestra puerta y recordarnos: esto es lo que siempre has sido, pero lo has olvidado.

Cuando el observador se vuelve lo observado entonces la comprensión misma y la sabiduría más pura encarna lo que nosotros reconocemos como «yo». La razón y la lógica tienen su propósito, su utilidad, pero dentro de nuestra cálida casa no son sino tan solo herramientas de usar y tirar para el huésped divino.

La meditación o, en otras palabras, el volver a ser «humano», nos facilita el acceso a la desmantelación de nuestros modelos mentales, esto es, los símbolos internos o representaciones de la realidad externa. El filósofo y psicólogo Kenneth Craik cuenta que nosotros, los seres humanos, usamos estamos patrones mentales para anticipar eventos. De esta forma, «pick-up» o «ligar» funciona como un anzuelo que sirve para alimentar al ego aún atrapado en el modelo mental de «necesito hacer algo para conseguir sexo». La verdad molesta pero si te mueves con ella tu campo de energía mejorará tu salud y conciencia. La fuerza es limitada; debilita, no incluye y divide. El poder es omnipotente; incluye, integra, no cambia y unifica. A los ojos de la verdad todos somos iguales. Esto no quiere decir, por supuesto, que no existan diferencias fundamentales entre las personas. La diversidad y la diferenciación es rica en esencia. Desde el punto de vista evolutivo es, precisamente, la diferenciación la que ha permitido el desarrollo de la vida. Una célula alguna vez insignificante ha podido construir un ser humano compuesto ya no sólo por una sino por millones de células gracias al poder de la diferenciación. Por supuesto, el sistema del cuerpo humano, a diferencia del sistema que gobierna a los seres humanos, no es un sistema que explota sus necesidades naturales. Todo en el ser humano funciona con eficiencia. Y de no ser el caso, la célula, llamémosla, «esquizoide» genera cáncer. Llamaremos a la diferenciación natural, en el sentido anteriormente nombrado, «diferenciación benigna». La diferenciación, por tanto, -contiuamos teniendo en cuenta lo anteriormente explicado- no significa que debamos pertenecer a una clase relegada a la esclavitud «mono-mental» y aplastada por la carencia de diversidad identitaria como bien nos muestra el director alemán Fritz Lang en su película de 1927 titulada "Metropolis". Lo que sí signifca es que dejemos de perseguir la insaciable búsqueda de diferenciación cuyas raíces, son no la pacífica búsqueda del bienestar social a través del aporte multidisciplinar de inteligencia y talento al mundo sino que, por el contrario, anda a la caza perpetua de una nueva ocasión o, mejor, oferta, para sentirse superior al otro. Llamaremos a esta: «diferenciación mailgna» El ego, en este sentido, busca la «diferenciación maligna» y los especialismos producto del sistema capitalista y sus técnicas de marketing, una de las cuáles es conocida como «branding»: yo soy del Real Madrid, yo soy del Barcelona. Y, de igual forma: yo soy de «Tósltoi», yo soy de «Dostoievsky». Cabe hacer un inciso aquí y aclarar que no se pretende juzgar las preferencias naturales de las personas. Lo que sí es de recalcar es la identificación de los sujetos con estas «ideas» u «ídolos» que no son más que proyecciones de la necesidad del mismísmo ego por sentirse inferior a alguien más. Haciendo que, en este proceso, la persona que se identifica con estas «metáforas» del carácter humano, se sienta impotente ante las habilidades aparentemente divinas de sus ídolos. Habilidades que parecen inalcanzables, al menos en apariencia. 

El camino espiritual empieza por emprender una vida bajo tus términos, esto es, siendo leal y honesto contigo mismo. Recuperando tu poder personal mediante la desidentificación con todo lo que sea externo a ti.

Tienes que ser consciente de que tienes una mente, pero que tú no eres esos pensamientos.  Mientras más fuerza pretendas ejercer con esa voluntad schopenhaueriana, más hablará la mente, más razones te dará de lo contrario. Esto viene del dolor, de la culpa. Cuando el ser se da cuenta del engaño se detiene, se frena y empieza «a actuar», aunque más propiamente, «a ser». Este es el proceso de disolución. El dolor, las emociones y los sentimientos serán tan reales como tú creas que sean. Es ahí, en ese punto en el que la verdad empezará a mostrarse evidente ante tu visión. La meditación es la aclaración, la purificación de la cloaca que en este momento defines como «mente».  Si quieres fluir en las interacciones, si quieres dejar de hacerle caso a pensamientos reiterativos: empieza a meditar

 

ADRIÁN H. TE EXPLICA CÓMO PROYECTAR UNA BUENA VOZ

—¡Adrián! ¡Ya tengo su número!

—¡Tantas veces he escuchado eso! ¡A no ser que sepas qué hacer a continuación no distorsiones mi paz!

—Pero, Adrián, ¿no es acaso la tarea del alumno preguntar al maestro?

Adrián H., oscureciendo la mirada entró en un trance meditativo mientras «el chaval», en una centésima de segundo, tragaba saliva demostrando su inseguridad frente al maestro. Entonces abrió la blancura omnisciente de sus ojos y las palabras del maestro formaron olas creadas sobre la superficie de una mente clara por obra de la sabiduría divina que actuaba como viento propulsor.         

 —Bueno. Ahora la llamas por teléfono para diferenciarte de las hordas de chicos que ella tiene en su whatsapp.

—Pero…

—Cuando quieres escuchar no escuchas y a veces me escuchas sin querer. Escucha el silencio que reúno en estas palabras, chaval:

Está claro que si has llegado a tener el número de teléfono de una chica es de valía expresarte de una forma correcta para así poder llegar a tu objetivo independientemente de cuál sea este. Tener un buen manejo del texto y una buena voz al momento de hablar con ella es importante.

—Recuerda estos cuatro factores clave:

1) Energía;

¿cómo está mi nivel de energía?

si es inferior a 8, en una escala del 1 al 10, tienes que mover tu cuerpo, saltar, o hacer un sonido “ohm” desde adentro para «reactivar» tu cuerpo.

2) Estrés;

 «mientras más estresado uno está menos energía tiene a su disposición»; revisa la tensión en tus hombres y en tus músculos maseteros (mandibulares), si hay tensión libérala: mueve los hombres en círculos, masajea los músculos mandibulares hasta que la tensión haya disminuido.

3) Preparación;

haz como si estuvieses hablando con ella sin haberla llamado aún, así le enseñarás a tu cerebro que «está bien» hablar con ella, por lo que la tensión desaparecerá y fluirás más al saber que nada malo va a suceder.

4) Pronunciación;

asegúrate de P-R-O-N-U-N-C-I-A-R bien; puedes ejercitarte previamente pronunciando lentamente y abriendo exageradamente la boca al leer las palabras de un texto; después de unos minutos haciendo esto notarás que te es más fácil pronunciar claramente las palabras.

 

—Adrián, no creo que esto sea importante.

Los cuatro factores anteriores determinan de cierta manera tu perfil, el trato con las personas y tu energía: «Cómo hablas, habla mucho de ti»; la comunicación efectiva (o inefectiva) clasifica a la persona en grado de importancia en la escala social.
Es evidente que una buena expresión ayuda a crear una gran conexión. La comunicación nunca debe suponer un sobre esfuerzo, por el contrario, esto debe ser divertido para ti, y cuando lo sea, ella sentirá que se está divirtiendo contigo.



—«Pero, Adrián, no sé de qué tema hablar.»

En la mayoría de los casos no es importante el tema, pero de preferencia, elige un tema que te apasione y habla de él con esa misma pasión, esto creará un vínculo emocional y podrás empezar a escalar emocionalmente.


EJERCICIO PRÁCTICO:

grábate a ti mismo, escucha tu voz y siente si es o no agradable; si es muy baja o si hablas muy lento o muy despacio.

No es necesario que fuerces el aire para hablar más fuerte, eso hará que suenes falso y forzado. Recuerda respirar desde el diafragma, la mayoría de la gente respira mal, aprende cómo hacerlo con este tutorial: https://www.youtube.com/watch?v=0oLgdRq3hho

Lo más importante:

Tu voz es el reflejo de tu interior.

En medida que trabajes en tu persona, que inviertas en tu corazón, en tu seguridad, en tu intención, decisión, humildad; tu voz se conectará con ello
y la fuente de donde vendrá será honesta y verdadera, la fuente será lo mismo que genere atracción por que vendrá de tu ser y de tu fuerza de polaridad masculina y esta energía poderosa será tu arma en el proceso de cortejo. En caso contrario será un hoyo que creará división y falsedad.

—¿Ahora entiendes por qué es importante? ¡Ahora come de ese plato! ¡Que alguien le saque provecho, chaval!

—Sí— dijo el chico. Preso en su hambre fisiológica y mental empezó a devorar su desayuno: huevos revueltos, tocino, jengibre crudo y pimientos picantes enteros para potenciar su nivel de testosterona basal.

ERES FUERTE

Eres fuerte

Porque la ferocidad de tu fuerza de voluntad crece cuando pierdes.
Porque tu jodida sangre está caliente.
Porque cuando no te queda nada es cuando te encuentras a ti mismo. 
Eres fuerte porque sabes que un guerrero es frágil. 
Eres fuerte porque sabes que la verdad actúa como una espada ardiente.
Eres fuerte porque sabes que mantener una coraza te hace débil. 
Eres fuerte porque has aprendido a usar el odio a tu favor.
Eres fuerte porque sabes que el odio es pasajero y que el amor es la única verdad. 
Eres fuerte porque tu corazón rompe tu ser en explosiones con cada puto latido.
Eres fuerte porque sabes que el momento está cerca. 
Eres fuerte porque sabes que el único poder está en el ahora. 
Eres fuerte porque eres contundente y consecuente con tus decisiones.
Eres fuerte porque cuando el sol se esconde y los lobos aúllan tú sigues dibujando tu futuro.
Eres fuerte porque sabes que la mente tiene el poder. 
Eres fuerte porque cuando sientes que ya no puedes seguir adelante recuerdas que el cielo es gloria porque el infierno formó parte de tu trayectoria. 
Eres fuerte porque más allá de la grandeza, más allá de la fuerza de voluntad, más allá de los místicos y gurús que enajenan tu ser tú eres fuego, eres mar, eres viento, eres resaca fuerza recalcitrante y abrasadora capaz de arrastrar kilómetros de mar, de casas, de árboles, de personas. 
Eres tormenta, eres erupción volcánica, eres un jodido ciclón marino. Eres terremoto, síí, terremoto. Eres maremoto. 
Eres naturaleza. Salvaje, encabronada. Eres naturaleza que no juzga. Eres león que caza cebras. Eres flor que se nutre de lo que le ofrece la madre tierra y el padre sol. 
Porque tu fuerza no es agresión, tu fuerza es pasión, pasión celestial guiada por ángeles y demonios que hacen turnos para jugar al bien y al mal mientras tú te mantienes centrado
e ignoras la falacia de lo dual.

 

¿CÓMO EVITAR SER ESTAFADO POR UN COACH?

Un coach te ahorrará tiempo, dolor y energía.

Cuando pensamos en las personas quizás sea importante definir dos tipos de personas: las personas que necesitan ser llevadas de la mano, y las personas que pueden caminar por si solas.

Ninguna es superior a la otra, pero es importante tener claro qué tipo de persona eres tú. De esta manera, si tenemos claro cómo funcionamos podremos saber exactamente qué hacer para seguir desarrollándonos y transformándonos hasta alcanzar nuestro máximo potencial, de lo contrario, permaneceremos en un limbo: sin progresar, sin avanzar, sintiéndonos paralizados, atados y desesperados; para evitar este tipo de emociones negativas es importante que definamos con mucha claridad cómo funcionamos mejor: ¿somos personas capaces de progresar sin la ayuda de un coach/asesor/guía o, por otro lado, somos personas que alcanzan la excelencia cuando hay alguien que les está apoyando y ayudando de forma personalizada?

Lo importante es que cada quien siga su propio camino. Es por esto que el auto conocimiento es fundamental. SI sabemos cómo funcionamos, a qué reaccionamos y qué tipo de influencias nos ayudan a mejorar entonces seremos capaces de moldear nuestras vidas de la mejor manera posible, de no ser así lo máximo a lo que podemos aspirar es al desastre, a la ruina y al caos.  

Un mentor, un coach o un guía es una persona que te puede llevar de la mano por el camino que él mismo ya ha recorrido. El mentor conoce cuál es el camino más eficaz, más eficiente y, sobre todo, más rápido para conseguir tus objetivos. No hablo de rápido en el sentido de facilismo, hablo de rápido en el sentido de que un guía puede acortar tu curva de aprendizaje de tal forma que el camino que tengas que seguir para llegar a donde él ha llegado sea mucho más corto que el que él tuvo que recorrer.

Un mentor es alguien te ayuda a analizar tu situación desde afuera, es alguien que puede brindar una nueva perspectiva y hacerte ver qué está mal, qué hay que gestionar mejor y cuáles son las áreas en las que hay que enfocarse.

En inglés se usa mucho la palabra “accountability”, esta palabra se traduce al español como “responsabilidad”; al trabajar con un mentor te comprometes con alguien externo a ti, y es el hecho de comprometerte con alguien ajeno a tu persona lo que te impulsa a tomar acción.

Si vas a elegir un coach ten en cuenta lo siguiente:

-       De que él está enfocado en tu mejora y no en tu dinero.

-       Te ayuda a conectar contigo mismo.

-       No deposita la responsabilidad del cambio en él sino en ti.

-       Pide referencias de gente que haya trabajado con él.

-       El coach goza con tu mejoría.

-       Un precio alto no implica la capacidad que el coach tiene para ayudarte a conseguir tus objetivos.

-       ¿Qué tanto este mentor está expuesto?

-       El buen coach siempre quiere aportar más que obtener algo de ti.

-       El mejoramiento no se trata de añadir sino de quitar.

¿Por qué el miedo de hablarle a las personas?

Vamos a dejar algo claro antes de empezar: el miedo no se puede destruir. Ahora sí podemos seguir. El miedo está instalado de forma natural en nuestros genes para asegurar nuestra supervivencia. El miedo tenía una utilidad bastante lógica y razonable, pero ahora, el miedo se utiliza para tu control. Tan solo imagina por un momento cuántas cosas no haces por miedo aun sabiendo que el riesgo no es tan grave como te lo imaginas.  Ciertas acciones han sido condenadas por el condicionamiento y digamos que la cultura del endiosamiento femenino tampoco ayuda mucho. Esto junto al escaso trabajo interno, a las creencias limitantes y a un ego artificialmente elevado juega en tu contra. Es por eso que, al momento de encarar a una chica, o al momento de tener una cita tu mente juega sucio, pero si piensas que esto es algo nuevo, algo que ha sucedido de repente, entonces te equivocarías, esto es algo que se ha estado cociendo y tejiendo en tu mente durante mucho tiempo. Tu mente se encuentra en un túnel dentro del cual se proyecta la imagen de una sociedad caracterizada por la división, la competencia entre el hombre y la mujer, y la carencia de interacciones con el sexo opuesto. Este túnel crea una cascada de resistencias, entre los que podemos encontrar: ansiedad, necesidad, y por supuesto, miedo. Joder, es lógico que sientas que tienes mucho que perder al momento te intentar encarar a una chica, pero, eso no significa dejar de lado tu poder, el poder de la mejora continua, del crecimiento y desarrollo interno; es ahí en donde encontrarás tu verdad, La verdad, y La verdad te hará libre. Desde la perspectiva de la sanación espiritual y emocional, cuando sientas nervios, no te resistas, no luches, no pienses que no tienes que estar sintiendo eso. Simplemente acéptalo, sé consciente de que sentirte así es normal, al menos desde el paradigma del que vienes. Está bien decir: “oye, ¿sabes qué? Estoy nervioso, pero en realidad no tendría porqué estarlo, porque todo es perfecto”. Todo es una gran ilusión, no te lo tomes en serio. Bromea contigo mismo. Lo lamento por aquellos que compran coches extravagantes, ropa del diseñador de moda, o cualquier otro engaño que, en definitiva, jamás podrán sustituir una auto estima sólida como una puta roca. Entra en contacto con tu vulnerabilidad y ahí encontrarás tu poder.

Haces cosas que no quieres hacer, pero el miedo te hace hacerlas. Sólo un poco de inteligencia se necesita para verlo.
— Osho

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¡OLVIDA LAS CARTAS DE AMOR! ¿QUÉ ES REALMENTE EL AMOR?

Se ha dicho de todo acerca del amor. Quizás la palabra amor sea la palabra más prostituida de toda la historia. La gente mata por amor, la gente odia por amor, la gente se vuelva loca por el amor, pero, ¿de dónde hemos aprendido qué es el amor? o ¿es que acaso tan solo nos hemos dejado llevar por la etiqueta que alguien más puso sobre una emoción determinada? 

Aprendemos qué es amor por la películas que vemos, por las canciones que escuchamos o por los libros que leemos, escuchamos a nuestros padres decir: los buenos hijos aman a sus padres y entonces es cuando se arruina todo...

Del amor han hablado autores como: Erich fromm, Schopenhauer, Sartre o Nietzsche. Unos románticos, otros filosóficos, y otros tantos más científicos.
Me fascina el enfoque de Fromm, ya que como todo, el amor también es un arte, aunque quizás desconocido por muchos, le llamo El arte de amar. Ya lo decía él: "cuando las personas son tan poco profundas que se descubren tan rápido, se convierten en un descontento". Quizás como un trabajo diría Bukowski, ven fallidas sus intenciones. Otra definición podría ser ver al amor como una motivación y un punto cumbre en el hecho de re afirmación personal, con pulsiones sexuales de por medio; por otro lado, Miguel Ruiz en su libro "La Maestría del amor" lo toca de una manera muy certera y congruente: dos seres unidos hacia la trascendencia desde la individualidad de cada uno.
Sin duda podríamos seguir pero, más que nada, el amor es un sentir y no un pensar y la mente no puede, ni podría jamás ver a través del velo del cuerpo del dolor más que apego, control y manipulación. Es ahí cuando mucha gente se ve fracasada en su intento ciego de lo que ellos llaman amor, que no es más que basura que han aprendido de un mundo lleno de calumnias, incongruencia, dolor y ego; no pueden triunfar, y su sentir se convierte en un infierno, a sus ojos se les ha engañado tantas veces que se han identificado erróneamente: la interpretación del amor ha sido vinculada de forma equivocada viniendo de la mente y no del ser.

Tú siempre te tendrás a ti mismo. Jamás te veas auto realizado en algo o alguien que no seas tú mismo.

La mayoría cree que el amor siempre está afuera, sin ver que existen cosas más profundas como: el arte, la música, la danza, el deporte, la meditación, la literatura, etc. Cosas que nunca te van fallar y siempre estarán ahí para ti.
Muchos de los que buscan el amor afuera basan su existencia en la búsqueda incesante de la condena de amor que ellos propinaron hacia si, pero cuando has aprendido a quererte y a practicar con honestidad, respeto y confianza hacia ti, el cuerpo del dolor empieza a desaparecer y el ser se conecta, mientras que la mente desaparece, la belleza de la conciencia física que el universo materializó aparece y con ello la conexión con el todo y con todos. Es en ese momento cuando puedes dar y compartir lo que desborda de ti, sin necesidad ni carencia y por tanto podrás disfrutar de uno de los estados de conciencia mas elevados que es el amor en todo su esplendor.