[La mentira del "amor"] Superviviente de relación tóxica: ¿qué significa «relación amorosa sana»?

“El amor buscado es bueno, pero si se da sin buscarlo, es mucho mejor”. Noche de Reyes; William Shakespeare.

Estoy completamente en contra de Shakespeare (teniendo en cuenta que se duda de la legitimidad de sus escritos, yo no dudaría de la falsedad de esa frase). Pero la cuestión aquí no es si Shakespeare plagió o no plagió; la cuestión es la siguiente: por experiencia propia sé, y puedo asegurarlo con toda seguridad, que si no buscas el "amor", el "amor" jamás llegará a ti. 

Erasen los años 2000… Yo había crecido toda mi vida pensando que "si el amor se da sin buscarlo entonces es mucho mejor". Luego, por supuesto, me encontré con la realidad: durante esos años tenía una novia, la cual había "esperado" "sin buscarla", y como resultado me mostraba tremendamente necesitado en la relación: "cariño, ¿dónde estás?" "¡buenos días mi amor!". Ya saben. Le enviaba ese estilo de mensajes. Por supuesto la cosa acabó con rosas y en boda. No. La tipa me faltaba el respeto siempre que podía: hablaba con otros en términos sexuales frente a mí, me mandaba a hacer quehaceres… ¿Y todo por qué? Porque era mi única opción. Porque no tenía a nadie más. ¿Cómo iba a dejarla? Sin ella no tenía nada. Tendría que esperar dieciséis años más para "encontrar el amor sin buscarlo". Menuda tontería. Obviamente asumí mi rol de hombre, decidí tener respeto por mí mismo y rompí con ella. Ella quiso continuar con su abuso e intentó denunciarme (le gustaba tener un perro a su lado). Al final todo resultó bien y me empujó en una dirección que cambiaría mi vida amorosa y me forma de ver las dinámicas hombre-mujer para siempre: aprendí exactamente qué significa tener una relación. Y, para ser sinceros, era completamente diferente a lo que mi mente había estado expuesta hasta ese momento.  

Es muy probable que alguna vez hayas tenido una relación (o varias). No importa si eres hombre o mujer. Quizás hayas pasado por un periodo de dolor durante o después de esta. El problema no radica en los síntomas: peleas, discusiones, enfados o celos. El problema radica en la fuente de dichos comportamientos. Estos comportamientos vienen de la fuente «egótica» y dolorosa del miedo: yo tenía miedo a perderla (era mi única opción), tenía miedo a quedarme solo, tenía miedo a no volver a "enamorarme" de nuevo, tenía miedo a no volver a tener sexo…

El miedo hace que el «ser» pierda el enfoque. El camino se nubla de la verdad: «soy abundante, tengo los recursos internos para conseguir lo que quiero y tomo acción de forma pro activa porque confío en mí.»

Mucha gente podrá decir: «tan sólo deja que suceda» «hay una persona para todos»; sí, pero ¿qué pasa si esa persona tiene heridas emocionales abiertas? ¿cómo sabes que estás estableciendo una relación con la persona correcta? ¿Es, acaso, por un razón «esotérica», una fuerza «invisible a los ojos» que hace que las cosas «sencillamente sucedan»? No. Déjame decirte algo antes de continuar: «La naturaleza ama el coraje». Déjame repetir eso: «La naturaleza ama el coraje». Esto es, acción. Hay que actuar. Aún no hemos trascendido al plano de lo no-físico por lo que aún hay que movilizar el cuerpo. No niego la existencia de una fuerza unificadora y conciliadora, pero recuerda para siempre lo siguiente: esa fuerza ama el coraje y la acción; la voluntad y la intención es lo que mueve al mundo. Tan solo hace falta fijarse en los grandes pensadores e innovadores de la historia: todo empieza con un pensamiento y empieza a materializarse con una acción.

«Sólo veo aquello que llevo dentro»; «Sólo atraigo lo que soy». Aquello que me condujo a mi proceso de sanación fue la práctica espiritual. El dolor y la culpa se acumulan con el tiempo generando lo que el autor Eckhart Tolle denomina: «cuerpo del dolor»; este «cuerpo del dolor» genera cargas pesadas y desgastantes en forma de pensamientos rumiantes o repetitivos (resistencia interna)… ¿Alguna vez te has preguntado por qué te sientes cansado siempre?

Puedes intentar que el "amor" se dé sin buscarlo, pero te encontrarás con tu cuerpo del dolor interno y ese cuerpo del dolor generará necesidad y discusiones y peleas (los síntomas anteriormente mencionados).

Empieza por limpiar tu «cuerpo del dolor» con la práctica meditativa. Esa es la única forma de poder ofrecer algo de valor a la otra persona. Sin eso no tienes nada. Sin eso seguirás creando problemas. Sin eso seguirás sufriendo. Sin eso seguirás necesitado de amor. No esperes que «el amor sea bueno sin buscarlo". Busca el amor dentro de ti ferozmente. Esfuérzate por encontrar dentro de ti aquello que necesitas de otras personas. Cuando llegue el momento en el que tengas dentro de ti más de lo que necesitas de la otra persona entonces podrás decir: «ahora puedo recibir porque soy capaz de dar».

Adrián H.

Ciudad de México